Empieza la Semana Santa del 2005, una vez más el Club Scorpio arranca los motores de sus vehículos y se pone rumbo hacia el atlántico para visitar las ciudades de Rabat y Casablanca, no es una de esas macro excursiones que realiza nuestro Club pero no por ello menos interesante. Cargados de ilusiones se ponen en marcha 9 vehículos y 31 personas el buen tiempo nos acompaña y se rueda a buen ritmo, un alto en el área de reposo de Taourit para estirar las piernas y hacer alguna que otra necesidad. Volvemos a la carretera, el grupo va compacto y el buen ambiente empieza a despuntar, mientras devoramos los kilómetros dejamos atrás Gercif, Taza, Sidi Harazen, Féz y nos vamos acercando a nuestro destino. Paramos sobre las 14 horas en el área de reposo, para cargar combustible en los vehículos y reponer fuerzas. Después de una comida tipo pic-nic cogemos la autopista de peaje y la conducción se hace más relajada y menos estresada, sobre las 18:00 horas llegamos a nuestro destino: el complejo turístico Yasmine, situamos los vehículos en el aparcamiento (puesto que ya no los usaremos hasta el día de regreso) y repartimos los bungalow, los cuales serán nuestra residencia en los próximos días, cada bungalow dispone de dos habitaciones, salón, cocina y cuarto de baño.Al día siguiente madrugamos para desayunar, a las 9:00 horas nos esperan dos microbuses en los que la expedición se traslada en primer lugar a la ciudad de Rabat, donde visitamos el Mausoleo de Mohamed V, abuelo del actual rey de Marruecos, paseamos por los jardines del palacio de Mohamed VI, las ruinas romanas con sus anidaciones de cigüeñas, etc. A la hora de comer nos dirigimos al restaurante Borj Eddar donde disfrutamos de unas sabrosas y abundantes frituras de pescado contemplando el atlántico. La tarde se hace mas relajada, nos vamos de compras. Ya de vuelta en el hotel nos aseamos y descansamos hasta la hora de la cena. Después de llenar la tripa es la hora de la fiesta, nos vamos al Veracruz (en el mismo complejo) ambiente selecto, música en directo, bailes, copas y diversión todo ello marcado con carácter latino donde los escorpiones de Melilla hacen notar su presencia.Al día siguiente sábado, volvemos a madrugar, en los microbuses cogemos rumbo a Casablanca, una vez en la gran urbe nos dirigimos a la majestuosa e impresionante Mezquita de Hassan II, la tercera más grande del mundo islámico en capacidad siendo su torre la más alta. Una vez acabada la visita es la hora de comer y nos dirigimos a la Fibula un restaurante de comida típica marroquí donde personalidades importantes han degustado sus platos, como Alberto de Mónaco entre otros, la prueba de ello queda reflejada con fotografías en sus paredes, el restaurante es bonito y acogedor, la comida es deliciosa y abundante; volvemos a comer disfrutando del atlántico, hoy un poco mas embravecido. Después de haber saboreado la buena comida nos vamos a la medina de compras y al mercado a por ostras. Echada la tarde regresamos al hotel, aseo descanso y cena de despedida que por la mañana regresamos a casa. La vuelta del domingo transcurre sin ningún incidente, volvemos tristes, porque todo lo bueno se acaba y recordamos, el buen sabor de boca que nos dejan los momentos vividos con todos los participantes, es una sensación extraña ya que a la vez volvemos llenos de ilusión porque ya ronda en nuestra mente el próximo viaje, donde volveremos a disfrutar del compañerismo y el buen hacer de la gente de nuestro club. A todos los participantes de esta ruta os damos las gracias por haber hecho que el viaje sea inolvidable y todos disfrutáramos del compañerismo y buen entendimiento en el grupo. Nos vemos en la próxima “Scorpiones”.