Fuerte Camellos (Barrio de la Victoria) Iglesia Castrense (Barrio del Mantelete) Fuerte Exterior de Rostrogordo (Actualmente convertido en Camping)

En los albores de la historia

En el artículo anterior situábamos geográficamente la ciudad de Melilla al norte del continente africano, incluyendo unas ligeras pinceladas de sus orígenes españoles que, en 1.556, la hizo dependiente de la Corona de Castilla por cesión de la Casa Ducal de Medina Sidonia.

¿ Pero, cuáles fueron, según el devenir histórico, los orígenes de la ciudad que hoy conocemos con el nombre de MELILLA ?.

Las coordenadas geográficas de Melilla son 35º 17´ 40´´ de latitud norte y  2º 56´30´´ de longitud Oeste; estas coordenadas la sitúan directamente en la orilla norte del continente africano ribereña con el mar Mediterráneo, mar de vaivenes culturales que configuró, en una forma o en otra, el futuro de todos los países mediterráneos.

Con una extensión aproximada de doce kms. cuadrados, en Melilla distinguimos dos núcleos urbanos bien diferenciados que ponen de manifiesto la evolución histórica en el contexto de la España peninsular y su dependencia, por otra parte, al entorno geográfico y étnico-social que la vio crecer.

De una parte, práctica y físicamente configurada como una isla, aparece a la vista del viajero que se acerca por mar una mole calcárea que constituye la Melilla la Vieja, la Acrópolis o la Melilla antigua, como quieran llamarla. Por otra parte, como consecuencia de la ampliación territorial a la que se vio abocada a raíz de 1862, aparece la melilla moderna y "Modernista" que se proyecta desde las faldas del mítico monte Gurugú y baja hasta besar las olas que a lo largo de los siglos ha vigilado su desarrollo en el tiempo, naciendo la ciudad luminosa, hospitalaria y acogedora que hoy conocemos.

Parece ser que los orígenes de la actual ciudad de Melilla, criterio máximo mantenido entre los historiadores, se remonta a la época fenicia; colonos procedentes de la ciudad fenicia de Tiro se establecieron en esta zona a la que darían el nombre de "Rusadir" (Ras = cabo o promontorio y  Adir = grande o eminente).

El hecho de que los fenicios se asentaran en esta zona condicionó el futuro de la ciudad afectada, como el resto de la colonias fenicias asentadas en las riberas del Mediterráneo, por el desarrollo de las "Guerras Púnicas" que a la larga la haría pasar a dependencia directa del Imperio Romano. Por primera vez, bajo el Imperio, Melilla pasaría a depender administrativamente del territorio peninsular "español" al ser incluida en la Nova Hispania Ulterior Tingitana.

Plano de los fuertes exteriores de Melilla

Plano de los Fuertes exteriores de Melilla

Estatua de D. Pedro de Estopiñan Virués

Pedro de Estopiñán

Capilla Gótica del Apóstol Santiago

Capilla de Santiago (Estilo Gótico. Melilla la Vieja)

Contrafuerte cara al mar del Faro de Melilla la Vieja

Vista del faro de Melilla la Vieja

Durante la Edad Media se produce el cambio de nombre de " Rusadir a Melilla ", Hacia el siglo X encontramos el topónimo MILILA que dio lugar a múltiples especulaciones en relación a su origen; siendo la más aceptada la que relaciona el  origen del nombre con una posible factoría de miel; tesis avalada por la aparición de grabados de abejas en monedas halladas en Melilla durante los trabajos de dragado del puerto en 1.981.

Después de pasar por las vicisitudes que supuso el paso de berèberes, almorávides y almohades hacia la península Ibérica, Melilla entra en la Edad Moderna con su ocupación, en 1.497,  por las tropas de D. Pedro de Estopiñán, bajo el mandato de la Casa Ducal de Medina Sidonia.

Desde 1.497 hasta 1556 (2) Melilla pertenece al Ducado de Medina Sidonia; el elevado coste de mantenimiento en personal y recursos económicos, motivos entre otros, decidieron al Duque de Medina Sidonia a entregar la ciudad a la Corona de Castilla.

Una plaza de pequeñas proporciones y rodeada de tribus hostiles no tenía más remedio que vivir enclaustrada entre sus murallas de fuertes fortificaciones y siempre en continua alerta, convirtiéndose la situación, durante siglos, en un sobrevivir diario.

La estrechez de su emplazamiento hizo necesaria la expansión extramuros a través de la construcción de fuertes exteriores que garantizaran un cinturón defensivo de primera y segunda línea en torno a la plaza que hiciera ineficaz el alcance de las armas de los sitiadores, sobre todo cuando hizo su aparición la artillería. El primero de estos fuertes en construirse fue el de Santiago en 1.571 al que siguieron la construcción de otros muchos que se irían perdiendo y reconquistando en las sucesivas oleadas de sitiadores.

Pasado el medio siglo XVII estos fuertes se pierden y Melilla no tiene más remedio que replegarse nuevamente sobre sus murallas. La restauración borbónica en el trono de España recién iniciado el siglo XVIII dificultará las condiciones de vida en la plaza de Melilla. Para entonces Melilla ya ostentaba el nombre real de "presidio" (1) viendo llegar los primeros confinados políticos y desterrados, con lo que se haría más tensa la convivencia en la ciudad. Desde principios del siglo XIX la plaza es sólo recordada para enviar a ella, o  a las islas aledañas, célebres liberales deportados como consecuencia de la Restauración.

En el año 1862, desde una plataforma situada en el fuerte de Victoria Chica, un disparo de cañón estableció los actuales límites territoriales de la  ciudad de Melilla propiciando su expansión definitiva extramuros y surgiendo, con el paso del tiempo, la Melilla moderna y "Modernista" que hoy conocemos.

(1).- La acepción de "presidio" viene definida en Melilla la Desconocida. Según la  obra citada ésta está tomada en la acepción mas noble, en la forma en que la define el Diccionario de la Real Academia de la Lengua:  " Guarnición de Soldados que se pone en las Plazas, Castillos y Fortalezas para su guarda, custodia y  defensa ...!

(2).- Desde 1.497 hasta 1.556 los gastos que conlleva la conservación de la plaza corrieron a cargo del Ducado de Medina Sidonia, si bien, la Corona de Castilla sufragaba parte de estos gastos. A partir de 1.556 la plaza pasó a depender en todos los aspectos de la Corona. 

 Nota: El anterior y el presente artículo no pretende otra cosa que acercar, en la medida de lo posible, la historia de nuestra ciudad al melillense de manera que despierte su curiosidad por tan sugestivo tema y se interesen por la historia de la cuna de sus mayores, la suya y, casi con toda seguridad, la de sus descendientes.

Melilla,01/01/2004

Nico Gutiérrez

  • Bibliografía consultada: 

  • Prólogo de "Historia Ilustrada de Melilla"´( Vicente Moga-Amelia Reyes- Julia Rodríguez) - Fundación Municipal Sociocultural del Excmo. Ayuntamiento de Melilla).

  • Trápana: Revista de la Asociación de Estudios Melillenses (Obra: Aproximación Histórica a la ciudad de Melilla. Claudio Barrios Fernández de Luco-Francisco Saro Gandarillas. Melilla 1985).

  • Melilla La Desconocida. Historia de una ciudad española. Francisco Mir Berlanga- 1.990.

Atrás